El quinto y último webinar del ciclo Normativas para construir en madera abordó uno de los temas que más dudas genera en el sector: el comportamiento de la madera frente al fuego y el marco normativo que regula su seguridad en Chile. La sesión estuvo a cargo de Diego Maige, jefe del Área de Tecnologías de CIM UC y CENAMAD.

La madera es un material combustible cuyo comportamiento frente al fuego puede predecirse y considerarse en el diseño. Está compuesta principalmente por celulosa, hemicelulosa y lignina, componentes que se degradan al aumentar la temperatura y que, sobre los 400°C, dan lugar a la carbonización. La capa de carbón que se forma en la superficie actúa como aislante térmico, disminuyendo la velocidad con que avanza la degradación hacia el interior de la pieza, lo que permite calcular la sección disponible en función del tiempo de exposición al fuego.
Ese fue el punto de partida de la quinta sesión del ciclo, que revisó los mecanismos normativos disponibles en Chile para evaluar la seguridad frente al fuego en construcciones de madera, y los aspectos del marco actual que todavía presentan limitaciones.
Lo que establece el marco normativo chileno
La seguridad frente al fuego en construcciones de madera está regulada en Chile a través de distintas normas y disposiciones de la OGUC. Diego Maige explicó distintas alternativas que pueden utilizarse según las características de cada proyecto.
El ensayo de resistencia al fuego es la unidad esencial del sistema normativo chileno. Este permite determinar el tiempo durante el cual una solución o componente constructivo mantiene su desempeño frente al fuego. Los ensayos se realizan de acuerdo con la NCh935/1, sometiendo los elementos a una curva estándar de temperatura y evaluando su capacidad portante, integridad y aislamiento térmico. En la sesión se mostraron ejemplos en muros de CLT, muros de entramado de madera y muros de entramado de acero galvanizado.
En torno al ensayo se articulan los demás mecanismos. El listado oficial del MINVU reúne soluciones constructivas previamente ensayadas o asimiladas que pueden utilizarse directamente en proyectos, sin necesidad de realizar nuevos ensayos.
Otra vía es presentar directamente el informe de ensayo de la solución específica que se va a utilizar en el proyecto. Esto entrega certeza directa sobre el desempeño de resistencia al fuego del componente.
Las asimilaciones, reguladas por la OGUC y las normas NCh3684 y NCh3657, permiten extrapolar la resistencia al fuego de una solución ya ensayada hacia otra cuya configuración se desempeñe igual o mejor que la original, considerando el espesor y densidad de sus capas, la sección de los elementos estructurales y la distancia entre ellos.
El cálculo de carbonización permite dimensionar elementos de madera considerando la pérdida de sección que experimentan durante un incendio. La normativa chilena contempla actualmente el artículo 5.1.25 de la OGUC y referencias como el Eurocódigo 5, cuya aplicación requiere los procedimientos establecidos en la OGUC para el uso de normas internacionales. En esta línea, se encuentra en desarrollo el prNCh3808, anteproyecto que permitirá realizar cálculos de carbonización sin requerir el uso de normas internacionales ni los procedimientos asociados a su habilitación en la OGUC.
Por otro lado, los estudios de carga de combustible se utilizan en determinados proyectos de uso industrial, comercial y de almacenamiento, donde el aporte de combustible de la estructura de madera debe considerarse en el cálculo de la exigencia de resistencia al fuego.
El séptimo mecanismo corresponde a los sistemas activos de extinción de incendios, cuyo diseño en Chile se basa actualmente en estándares internacionales como la NFPA 13. Diego Maige destacó que se trata de un mecanismo con mucho potencial para el control de incendios en edificaciones de madera, aunque su espacio normativo en el marco chileno puede requerir avances adicionales.
Los aspectos que el marco normativo todavía no resuelve
Una parte central de la sesión fue el diagnóstico de las limitaciones del marco normativo vigente. La curva estándar de temperatura que usa la NCh935 tiene más de cien años. No incorpora variables como la dirección del flujo del fuego, determinadas condiciones de apoyo y carga, ni la etapa posterior al peak de temperatura. Tampoco considera el aporte de combustible que puede representar la propia estructura de madera del edificio —un aspecto especialmente relevante en proyectos de madera masiva, donde la madera expuesta puede contribuir a la carga de combustible total.
La sesión incluyó también ejemplos históricos de edificios de madera de entre 4 y 9 pisos construidos a comienzos del siglo XX en Estados Unidos y Canadá, con casos de incluso más de 150 años que permanecen en uso al día de hoy. Su comportamiento se asoció a factores como las grandes secciones utilizadas, el tipo de piezas y las condiciones de mantención. Si bien estos casos hablan bien de la durabilidad de la madera y los constituyen como sumideros de carbono valiosos, Diego Maige destacó que dichos edificios no fueron construidos con madera obtenida de plantaciones con criterios de sostenibilidad. Hoy existe la responsabilidad de aprovechar las nuevas normativas, certificaciones, desarrollos científicos y tecnologías disponibles para lograr estándares similares o incluso mejores, tanto en lo constructivo como en lo sustentable.
La grabación completa de la sesión está disponible en https://cenamad.cl/sesiones-tecnicas-normativas-construir-en-madera/