Un interesante estudio científico liderado por investigadores del Centro Nacional de Excelencia para la Industria de la Madera (CENAMAD) evaluó cómo la productividad de las plantaciones de Pinus radiata se relaciona positivamente con el carbono almacenado en los bosques y en suelos graníticos y metamórficos en Chile central.

Esta reciente investigación, realizada en diez plantaciones de Pinus radiata en Chile central, demostró que los suelos concentran más del 40% del carbono total del ecosistema forestal, lo cual destaca el rol clave del suelo como reservorio de carbono en plantaciones comerciales y que previamente no se había cuantificado en su totalidad. Los resultados del estudio lograron identificar una relación positiva entre la productividad y el stock total de carbono, con altos coeficiente de determinación (R² ≈ 0,8), en dos tipos de suelos contrastantes.
El artículo, publicado en la prestigiosa revista científica WOS Sustainability, se titula “Relationship Between Carbon Stock and Stand Cumulative Production at Harvesting Age of Pinus radiata Plantations: A Comparison Between Granitic and Metamorphic Soils”, y es el resultado de un trabajo colaborativo liderado por varios investigadores de CENAMAD. Entre ellos el Dr. Rafael Rubilar, la Dra. Marianne Asmüssen, la Dra. Rosa M. Alzamora y el Dr. Juan Pedro Elissetche, junto a profesionales de la empresa forestal CMPC y miembros del equipo de trabajo, entre ellos Oscar Jara.
Estimación del stock carbono en plantaciones de Pinus radiata en Chile centro-sur
El estudio se desarrolló en diez plantaciones de Pinus radiata ubicadas entre las regiones del Maule y La Araucanía, representando un gradiente de productividad a la edad de cosecha, correspondiente a rodales entre 18 y 24 años. La estimación del stock de carbono se realizó considerando de manera integrada los principales reservorios: la biomasa aérea y subterránea, hojarasca y suelo. El carbono almacenado en la biomasa se estimó a partir de la información del inventario forestal, donde la biomasa se transformó en carbono aplicando un factor estándar que representa la fracción de carbono contenida en los tejidos vegetales. El carbono en la hojarasca se determinó mediante muestreos de hojas y residuos leñosos, mientras que el carbono orgánico del suelo se cuantificó en tres profundidades (0–20, 20–40 y 40–100 cm).
Productividad y stock total de carbono
Los resultados del estudio mostraron que el stock total de carbono aumenta de manera consistente con la productividad del rodal. El modelo lineal que relaciona la producción acumulada a la edad de cosecha con el carbono total explicó el 76,7% de la variabilidad observada (r² = 0,767), lo que evidencia una relación robusta y positiva entre productividad forestal y almacenamiento de carbono. Si bien no se observaron diferencias significativas en el stock total de carbono promedio entre suelos graníticos y metamórficos, el análisis reveló que la respuesta del carbono del suelo frente a incrementos en la productividad es más marcada en suelos metamórficos que en graníticos.
El rol del suelo como reservorio de carbono
Uno de los hallazgos centrales del estudio es la relevancia del suelo en profundidad como principal reservorio de carbono. Al considerar perfiles de hasta un metro de profundidad, el carbono del suelo representó más del 40% del stock total, superando la contribución relativa de la biomasa aérea y subterránea que usualmente se considera como reservorio principal.
Además, se observó una fuerte relación entre la densidad aparente del suelo y la concentración de carbono, particularmente en suelos metamórficos. Estos resultados resaltan la importancia de las propiedades físicas del suelo en la estabilización del carbono a mayor profundidad y muestran que evaluaciones limitadas a los primeros centímetros del suelo subestiman de manera significativa el carbono almacenado en plantaciones forestales.
Modelos predictivos y alcance de los resultados
A partir de los datos obtenidos, los autores desarrollaron modelos predictivos simples que permiten estimar el stock total de carbono en función de la productividad del rodal y el tipo de suelo.
Estos modelos ofrecen una herramienta práctica para estimar el carbono almacenado en plantaciones forestales, integrando biomasa, hojarasca y suelo, y pueden ser útiles para evaluaciones comparativas, planificación forestal y análisis de largo plazo asociados a la gestión del territorio.
Ciencia, datos y conocimiento aplicado
La evidencia generada por este estudio refuerza la importancia de considerar el suelo —y particularmente sus capas más profundas— en la evaluación del rol de las plantaciones forestales en el almacenamiento de carbono. Estos resultados aportan información clave para el análisis del manejo forestal y sus implicancias en el contexto del cambio climático.
La participación de investigadores de CENAMAD en este trabajo contribuye a fortalecer la generación de conocimiento científico basado en mediciones empíricas y enfoques integrales, facilitando la toma de decisiones informadas y el desarrollo de estrategias orientadas a una gestión forestal más sostenible.