El encuentro entre actores de Chile y Suecia evidenció que el principal desafío ya no es técnico, sino de coordinación, desarrollo de capacidades y escalamiento del sector.

El pasado 22 de abril, la Residencia Oficial de Suecia en Chile fue el escenario del encuentro “Construyendo un futuro en madera: desde Suecia a Chile, una experiencia comparada del ecosistema”, instancia que reunió a representantes del sector público, la industria, la academia y expertos internacionales en torno a un objetivo común: acelerar el desarrollo de la construcción en madera en el país.
La actividad, impulsada por Niuform y desarrollada en la residencia de la Embajada de Suecia, permitió contrastar la experiencia chilena con la de Suecia, reconocido como un referente internacional en este ámbito, poniendo el foco en los habilitadores necesarios para avanzar desde proyectos aislados hacia una adopción más masiva del sistema constructivo.
Un ecosistema que necesita escalar
Durante la jornada se desarrollaron paneles sobre arquitectura, desarrollo inmobiliario, políticas públicas y financiamiento, donde quedó en evidencia que, si bien existen avances relevantes, persisten brechas en materia normativa, formación de capital humano y articulación entre actores.
Articulación como principal desafío
En este contexto, el presidente del directorio de CENAMAD, Juan Pablo Pereira, enfatizó que el principal desafío del sector radica en fortalecer el trabajo conjunto:
“El encadenamiento del sector público, privado y académico es lo que necesitamos. Debemos generar normas que faciliten la construcción en madera, desarrollar expertise y acompañar a los profesionales del sector, además de impulsar soluciones que hagan más eficiente este tipo de construcción en Chile”.
En la misma línea, destacó el rol que cumple el centro en la articulación del ecosistema:
“CENAMAD cuenta con investigadores de las mejores universidades del país, junto con empresas y entidades asociadas que aportan experiencia y recursos. Esto nos permite avanzar en los desafíos que tenemos, cerrar brechas y contribuir a la masificación de la construcción en madera”.

El rol del Estado en la masificación
Desde el sector público, el subsecretario de Obras Públicas, Nicolás Balmaceda, reforzó la necesidad de avanzar hacia una coordinación más efectiva:
“Reunir a la academia, al sector privado y al sector público para discutir estos temas fortalece lo que estamos haciendo y nos permite proyectarnos al futuro de manera más decidida”.
Y agregó:
“Necesitamos una cooperación público-privada efectiva para que la madera vuelva a ocupar el lugar que merece como material para obras de infraestructura. Si logramos articular estos esfuerzos, podremos avanzar en los objetivos de sostenibilidad que tiene el país”.

Industria: acompañamiento y transferencia
Desde la industria, la mirada apuntó a la necesidad de acompañar el desarrollo del sector más allá de la innovación técnica. El gerente de ventas y servicios de Niuform, Jorge Becerra, sostuvo que el momento actual representa una oportunidad clave:
“Este es un trabajo que requiere colaboración entre todos los actores. Como industria, tenemos el desafío de acompañar a empresas, mandantes y arquitectos, y también de educar sobre las ventajas de construir en madera. Hoy estamos en un punto de inflexión en Chile”.

En la instancia participó también la gerente general de CENAMAD, Francisca Lorenzini, junto a representantes del ecosistema nacional e internacional. La presencia de actores como Niuform y CMPC —socios del centro— reflejó el carácter colaborativo necesario para avanzar en el desarrollo del sector.

Del piloto al desarrollo a escala
En este escenario, CENAMAD cumple un rol clave al articular investigación aplicada, generación de evidencia técnica y vinculación entre actores, en línea con sus ejes estratégicos orientados a optimizar sistemas constructivos, desarrollar normativa y fortalecer el ecosistema de la construcción en madera .
Más allá del intercambio de experiencias, el encuentro dejó una señal clara: el desafío de la construcción en madera en Chile ya no pasa solo por demostrar su viabilidad, sino por coordinar capacidades, escalar soluciones y acelerar su implementación a nivel país.